"Obama será sensible al efecto de la crisis en Latinoamérica"
By Interview with Michael Shifter
El País (Uruguay), March 30, 2009
DANIEL HERRERA LUSSICH
¿Qué significado le adjudica a la anunciada presencia de Barack Obama en la Cumbre Americana?
-No creo que la asistencia de Obama a la reunión represente un cambio radical en la política hacia Latinoamérica, pero sí pienso que su ausencia hubiera sido una señal muy preocupante para la región.
-En ese encuentro de los presidentes de EE.UU. y Latinoamérica, ¿podría surgir algo positivo en común?
-En el mejor de los casos, lo realmente esperanzador surge del hecho de que van a estar sentados en torno a una mesa para intercambiar preocupaciones y fijar las bases para una acción eficaz, que sirva a ambos lados. Eso, en sí mismo, representaría un valioso resultado para todos.
-¿Qué temas tendrán prioridad en los encuentros de Obama con los mandatarios latinoamericanos?
-No cabe la menor duda que la más alta importancia apunta al análisis de los efectos de la crisis económica, que por el momento, en distinto grado, está repercutiendo en todos los países del continente. Y el presidente Obama, estamos seguros, será sensible a los daños que provoca la crisis en toda la región.
-Se ha insistido que los presidentes latinos promoverán cambios en la relación con Cuba.
-Sin duda Cuba acaparará una atención especial. Es un tema ya planteado por presidentes latinoamericanos en conversación directa con el presidente Obama. Creo que la Casa Blanca, independientemente de la flexibilización en los viajes hacia y desde la isla y las remesas, está a la espera para oír hasta dónde llegan los planteos y establecer con claridad hasta dónde está dispuesto a dar nuevos pasos. Para muchos políticos de la región este asunto lo consideran una prueba de fuego, un acto simbólico, del cual puede desprenderse una actitud de Obama constructiva y menos paternalista que la que se ha mantenido desde larga data.
-¿El comercio de Estados Unidos con los países latinoamericanos figurará en la agenda?
-Las cuestiones comerciales no podrán evitarse por completo, aunque es poco probable que ocupen el grado de importancia que han tenido en las cumbres anteriores, empezando en la de Miami en 1994.
-El tema droga y delincuencia organizada ha estado en la mesa de las reuniones de la administración Obama con algunos presidentes latinoamericanos.
-El crimen organizado y el tráfico de drogas en gran escala es en la actualidad, la principal preocupación de varios países latinoamericanos y por supuesto de Estados Unidos. Es una cuestión de gravedad y urgencia para todos, es un riesgo que pone en peligro la gobernabilidad democrática.
-¿La reforma migratoria en Estados Unidos se incluirá en las entrevistas de los presidentes en la Cumbre?
-La realidad actual marca que la reforma migratoria no se considera un tema urgente. Además hay que tener en cuenta la política interna americana, es un asunto que divide radicalmente a demócratas y republicanos, lo que obliga a Obama a proceder con extrema cautela. Él se comprometió a una amplia reforma, pero pienso que las medidas en materia migratoria tendrán que esperar. Hay otros problemas, que todos conocemos y estamos viviendo, que ocupan la atención de la Casa Blanca.
-¿Se conservarán las diferentes relaciones que mantienen los países latinoamericanos con EE.UU.?, ¿seguirá por un lado el bloque de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua y por otro Brasil, Uruguay, Paraguay, México y Colombia y un tercero, con altibajos amistosos y distanciamientos, como ocurre con Argentina?.
-A diferencia del ex presidente George W. Bush y de John McCain si hubiera ganado las elecciones presidenciales, Barack Obama no divide el mundo en amigos y adversarios. Por su forma de pensar y actuar evita cualquier idea de bloque de países, a fin de evitar polarizar aún mas la región. Se piensa que, por razones estratégicas, mantendrá un trato diferente con Brasil y México, por su potencial económico y poblacional. Pero no me cabe duda de que tratará con igual respeto y seriedad a todos los líderes en la Cumbre Americana. Barack Obama tiene una reputación política de hombre conciliador y estimo que, sus condiciones intelectuales, su talento, lo mantendrán en una posición de equilibrio y con espíritu de igualdad y de diálogo a la hora de mirar hacia el Sur.
-¿La cumbre de Trinidad y Tobago será un encuentro de estudio?
-Supongo que no será una Cumbre de "manos vacías", pero doy especial valor a que el presidente Obama asista con la disposición -que descuento- de escuchar cuidadosamente y tratar de entender los complejos desafíos que enfrenta el hemisferio americano.
-¿Cómo observa a Obama hoy, después de casi 70 días en la Casa Blanca?
-Independientemente del tiempo a casi horario completo que le demanda la crisis económica, ha dejado en claro que mantiene las prioridades planteadas durante la campaña electoral: salud, educación y energía. Sigue firme en la idea de introducir reformas profundas en esas áreas en su primer año de gobierno. Aún cuando ha exhibido su voluntad de gastar mucho dinero para reactivar la economía, ha reiterado a su vez la necesidad de hacer cortes sustanciales en el gasto gubernamental, que luego serán necesarios para controlar el déficit. Ha propuesto un gran acuerdo al pueblo estadounidense: recuperar la economía a través del gasto, pero después retroceder y ejercer disciplina fiscal. Es un balance sumamente delicado, que va a poner a prueba su capacidad de persuasión y liderazgo político.
Analista de prestigio
Michael Shifter es el vice presidente de Diálogos Interamericanos, uno de los organismos más influyentes de estudio y debate de la política continental ubicado en la capital de los Estados Unidos, Washington. Es analista y catedrático en la Universidad de Georgetown además de asesor del Congreso norteamericano sobre temas hemisféricos. Shifter también escribe regularmente en diarios como The Washington Post, Los Angeles Times, Journal of Democracy y Harvard International Review.